«HABLAR DE ELLAS ES HABLAR DE NOSOTRAS»: TRABAJO GRUPAL CON COLECTIVO DE MUJERES

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“LAS SINSOMBRERO”,  referentes femeninos del 27.

Partiendo de nuestro pasado, Maruja Mallo, Ángeles Santos, Rosa Chacel, Josefina de la Torre o Margarita Gil Roësset son algunas de las «sinsombrero», mujeres intelectuales y artistas de la Generación del 27 cuya obra quedó ensombrecida u ocultada por la de sus compañeros, los hombres de su generación. El libro «Las sinsombrero», con el subtítulo de «Sin ellas la historia no está completa», es el nombre del volumen de Tánia Balló editado por Espasa, y que completa el documental interactivo que ya presentó Televisión española, firmado por la propia Tania Balló, Serrana Torres y Manuel Jiménez.

¿Pero de dónde viene el nombre de las «sinsombrero»?. Según Tanía Balló, fue la pintora gallega Maruja Mallo la que escribió por primera vez del término los «sinsombreristas», al relatar una anécdota, una «performance» que hizo junto a Lorca, Dalí y Margarita Manso en la Puerta del Sol de Madrid, cuando decidieron quitarse el sombrero y les tiraron piedras. El primero que menciona oficialmente este nombre de «sinsombrerista», fue Ramón Gómez de la Serna.

En un artículo publicado en El Sol, en 1930, Gómez de la Serna sostiene que el fenómeno del «sinsombrerismo», es el final de una época, donde la acción de lanzar por la borda las pelucas, visibilizaba a las verdaderas artistas y mujeres con  ansía de nuevos horizontes.

Unas de las protagonistas de este libro es la vallisoletana Margarita Manso, una mujer, instalada en Madrid, donde con 15 años fue a estudiar Bellas Artes. Una transgresora que se vistió de hombre para acceder al Monasterio de Silos y que, según Dalí, inspiró a García Lorca, quien le dedicó su poema «Muerto de amor», incluido en su «Romancero gitano»

Reflexiones dirigidas a la Intervención Social

Me viene a la cabeza con este movimiento de las «sinsombrero», la frase tantas veces dicha «me quito el sombrero contigo». Sin embargo, la reflexión es que han sido muchas las mujeres que a lo largo de su trayectoria han tenido que observar desde fuera, cómo «se quitaban el sombrero» por las obras que ellas hacían y las mostraban al mundo los hombres que las acompañaban, recibiendo ellos este reconocimiento.

Estas mujeres, a pesar de su invisibilidad pública, han hecho fantásticas brechas culturales, educativas y artísticas, entre otras, que han propiciado obras de arte y un encuentro para mí con el  Trabajo Grupal dentro de la Intervención Social.

Cómo hacer Trabajo Grupal partiendo del SINSOMBRERISMO

La experiencia práctica de trabajar grupales dentro de la Intervención Social, viene siendo una herramienta potencialmente útil por el apoyo y crecimiento que cada individuo aporta. Pero, ¿qué pasaría si el apoyo y crecimiento partiera de referentes femeninos conocidas por sus obras y aportaciones a la sociedad?

Pues bien, buscando a estas personas, aparecieron en mi cabeza dos mujeres influyentes, por un lado, Frida Kahlo y por otro Rosa Parks (este último recordado por Mónica, una gran compañera de profesión que tuve la suerte de conocer en Cruz Roja).

Partimos en esta experiencia con el colectivo de mujeres víctimas de violencia de género. Con este trabajo grupal buscábamos destacar rasgos de las personalidades de las referentes femeninas y poder ponerlos en común con las participantes de nuestra grupal.

A través de un Café de Letras (como diría la Trabajadora Social Nines Díaz), debatimos qué rasgos son los que nos unen a las referentes, qué momentos de vida se asemejan a los nuestros, qué herramientas de superación utilizaron y qué aportaron a la Historia del ser humano. Todo ello se ameniza con material visual sobre estas mujeres, con tiempo para la conversación/reflexión y con un café en la mano creando un ambiente familiar.

Un café en una mesa redonda, que hace que las mujeres de las grupales sean libres de opinión, sin miedos y sin opresión de decir qué han vivido, a través de las palabras, pinturas, relatos, de otras que como ellas quisieron ser tapadas y que emergieron como referentes y heroínas de vida. Un café que organizado con unos objetivos de superación, una metodología orientada por el arte  y unas actividades dónde nuestro colectivo se refleje con el sinsombrerismo, haga de nuestro Trabajo Social de su Trabajo Grupal un “me quito el sombrero”

TOMA NOTA:

HABLAR DE LA HISTORIA Y LA OBRA DE REFERENTES FEMENINOS Y SACAR SIMILITUDES CON EL COLECTIVO DE MUJERES, HACE VISIBILIZAR LA IMPORTANCIA DEL PAPEL DE LA MUJER EN LA SOCIEDAD Y POR LO TANTO, LA IMPORTANCIA DE CADA PERSONA QUE PARTICIPA EN LAS GRUPALES.

3 comentarios sobre “«HABLAR DE ELLAS ES HABLAR DE NOSOTRAS»: TRABAJO GRUPAL CON COLECTIVO DE MUJERES

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